Todo lo que debes saber sobre la próstata

La próstata forma parte del aparato reproductor masculino, de hecho, es una de las glándulas sexuales del hombre. En este sentido junto con los testículos, escroto, pene, vesículas seminales y otros conductos que sirven para nutrir, guardar y trasportar el esperma, constituye el aparato reproductor completo.

En los hombres adultos la próstata se asemeja en forma y tamaño a una nuez. Ésta, está localizada justo debajo de la vejiga urinaria recubriendo totalmente la parte inicial de la uretra. La uretra es la que lleva la orina y el semen hacia el exterior del cuerpo a través del pene.

Por otra parte, su función principal es producir líquido prostático durante la eyaculación. Este líquido nutre y protege el esperma durante el acto sexual y constituye el principal componente del semen. Pero veamos de qué está compuesta la próstata exactamente.

Composición de la Próstata

La próstata está compuesta por acúmulos de pequeñas glándulas que producen el líquido prostático, el cual es transportado a la uretra prostática. Tiene, además, tres zonas principales encapsuladas dentro de una cápsula fibrosa: La zona periférica o glándula externa, compuesta por aproximadamente un 65% de tejido glandular; la zona central o glándula interna compuesta por un 25% de tejido glandular y la zona de transición, que rodea la uretra prostática y está compuesta por un 10% de tejido glandular.

Hay que decir que el cáncer de próstata se desarrolla usualmente en la zona glandular, por lo cual el área más afectada es la glándula externa o zona periférica que contiene más tejido glandular.

Detección del cáncer de próstata

En la clínica privada del Doctor Agustín Huéscar se ofrecen todo tipo de servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento de todo tipo de patologías relacionadas con la próstata. Por desgracia, son muchos los hombres que entre 45 y 50 años sufren de alguna patología de próstata. Dentro de estas patologías, el cáncer es la tercera causa de muerte.

Afortunadamente, con los avances científicos, se puede diagnosticar de forma prematura un cáncer de próstata. Para ello, las revisiones periódicas son esenciales, pues son la mejor manera de evitar el desarrollo del tumor. Sus síntomas pueden ser: dificultad para orinar, pérdida de fuerza en la micción, goteo, disfunción eréctil, sangre en la orina y sensación de dolor en la zona pélvica.

Cualquier hombre adulto que padezca estos síntomas debe acudir a revisión para que le hagan un seguimiento. De esta manera se podrá llegar a un diagnóstico, diferenciando entre un cáncer de próstata o un crecimiento benigno de la glándula.

En los casos de cáncer, un cirujano experto en cáncer de próstata se encargará de llevar a cabo la intervención mediante cirugía laparoscópica. Una técnica que, a través de pequeñas incisiones en la zona pélvica, puede acceder a la próstata para eliminar el tumor. Hay que decir que el postoperatorio y el tiempo de recuperación se reducen significativamente mediante esta técnica.

En cualquier caso, lo mejor es contar con un profesional cualificado que diagnostique y dé las pautas a seguir en cada caso. Pero sigamos conociendo más esta parte tan importante de la anatomía masculina.

Funcionamiento de la próstata

La próstata se equilibra en el adulto con la muerte de células viejas y su reposición por células nuevas. Este equilibrio es regulado principalmente por las hormonas andrógenas en especial la testosterona. Para mantener este equilibrio se requiere el correcto funcionamiento del sistema conocido como el hipotálamo-hipofisiario-testicular.

Dentro de dicho sistema, el hipotálamo produce hormonas que actuando sobre la hipófisis regulan la producción de testosterona, interviniendo paralelamente en la glándula pituitaria, que está ligada físicamente con el hipotálamo, y que también actúa sobre los testículos y las glándulas adrenales, estimulando la producción de testosterona.

En cuanto a la testosterona, los testículos contienen pequeños conductos conocidos como conductos seminíferos que estimulados por la hormona FSH producen el esperma. Por otro lado, y localizados entre los tubos seminíferos se encuentran las células de Leydig que producen testosterona a partir del colesterol gracias a la estimulación de la hormona LH.

La testosterona es la más importante hormona sexual masculina y de ella depende el desarrollo y maduración de los órganos sexuales masculinos, incluida la próstata. Cualquier desequilibrio en su producción puede producir serias consecuencias en el aparato reproductor. De ahí que sea tan importante conocer su composición y funcionamiento.

Afortunadamente y, para terminar, hay que decir, que, si se detectan a tiempo, la mayoría de los cánceres de próstata se pueden curar. Todo depende de la etapa en que se encuentre el cáncer. Según estudios y estadísticas del Instituto Nacional del Cáncer la tasa de supervivencia a 15 años es del 95% tras el diagnóstico e intervención.

Es decir, que hay una gran probabilidad de eliminar este tipo de cáncer si se detecta a tiempo. De ahí la gran importancia del diagnóstico precoz y la información sobre esta patología.