La importancia de un buen urólogo en nuestra vidas

Todos aquellos que no padecemos de problemas de salud grave debemos dar gracias. Salvo cosas leves como dolores de cabeza momentáneos o una gripe por los cambios bruscos de temperatura, nada que implique nuestra presencia diaria en un centro de salud, en la consulta de un médico especialista o en un quirófano es una suerte.

Tal vez este sea uno de los motivos por los que somos reacios a ir a una consulta médica cuando no se trata de malestares pasajeros. Nuestra poca frecuencia a visitar una consulta médica, laboratorios y obviamente quirófanos, nos hace dudar en manos de quién estamos poniendo nuestra vida.

Si hablamos de temas masculinos, la generalización se hace una realidad ya que son ellos los más reacios a visitar a ciertos especialistas con la frecuencia y regularidad que debieran. Así pues, la cosa se complica cuando les preguntamos por sus visitas al urólogo pues pese a que lo recomendable sería hacerse una revisión anual después de los 40, está demostrado que por norma general los hombres no visitan al urólogo salvo que tengan una necesidad proveniente de dolores o molestias.

Si este es tu caso o el de algún conocido, y no sabes cómo y dónde puedes conseguir un urólogo que te de la confianza necesaria para asistir a su consulta, seguro que la primera pregunta que te harás para tratar de evadir la situación es:

¿Por qué hay que ir al urólogo?

Esta pregunta no solo se la hacen los hombres, también se la hacen las mujeres, aunque no con el mismo miedo que tú. Y eso se debe a que es el que se ocupa de tratar todo lo relacionado al aparato urinario masculino y femenino.

Como con cualquier especialidad médica, no se acude a su consulta a menos que se tenga la sospecha de algún malestar o porque tu médico de cabecera te haya mandado a una revisión. Pero, en el caso de los hombres, al llegar a cierta edad, es necesario acudir al urólogo con una regularidad anual, como prevención y control para prevenir o atacar a tiempo ciertas enfermedades propias del hombre después de los 40.

¿Cómo elegir un buen urólogo?

Si, esta es la gran pregunta, aunque es muy subjetiva, pero esa subjetividad puede ir variando en función de una serie de factores que te permitirán elegir al urólogo adecuado.

Estos factores son profesionales y personales, ya que la subjetividad se mantiene por una simple razón, es tu elección, en función a lo que percibes y recibes del profesional sanitario.

Entre los factores profesionales está la experiencia del profesional, lo que sin duda va a incidir en su cualificación, este será otro factor a tener en cuenta. Igualmente está el reconocimiento que este tiene en la sociedad médica y en general. Y por último su técnica profesional.

Entre los factores personales que te van a permitir seleccionar a quién acabará siendo tu urólogo de confianza, están la empatía que tengas con ese profesional y la buena comunicación que este tenga; la forma en la que su paciente entienda lo que pasa y cómo se solucionará.

Claro que ante la necesidad de recurrir a un profesional sanitario, el paciente tiende a abrumarse con los comentarios con poco fundamento del entorno, por lo que es importante que tras la evaluación hecha para la selección del profesional y su equipo, lo mejor es confiar en esa elección y dejarse guiar por los profesionales elegidos.

Este tipo de profesional de la urología no es otro que el doctor Agustín Martín Huéscar, un profesional con 25 años de experiencia, formado en el Hospital Universitario Central de Asturias, con amplia preparación internacional.

En su clínica privada de urología, el Agustín M. Huéscar Centro Urológico, este profesional sanitario y su equipo incorporan las técnicas quirúrgicas más avanzadas, con la intención de realizar tratamientos mínimamente invasivos.

El doctor Huéscar es urólogo andrólogo y en la actualidad es uno de los de mayor prestigio nacional en el uso de la cirugía HoLEP para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata. En su clínica, él y sus profesionales informan de todo lo que hay qué saber sobre la próstata.

En sus instalaciones se realiza prevención, diagnóstico y tratamiento de patologías como el cáncer de próstata, riñón, vejiga, testículos y pene. Igualmente, adenoma o hiperplasia benigna de próstata (patologías benignas de la próstata que producen la dificultad o incomodidad en las micciones).

También se trata la disfunción eréctil o impotencia sexual, así como Incontinencia urinaria femenina y masculina, lo que conlleva a tratar Infecciones del tracto urinario, que pueden afectar a la vejiga (cistitis), riñón (pielonefritis), próstata (prostatitis) y testículo (orquiepididimitis).

Se practican todo tipo de intervenciones quirúrgicas urológicas. Desde vasectomía o circuncisión, hasta las últimas técnicas mínimamente invasivas con láser o cirugía laparoscópica.

Todo ello practicado por el propio doctor Huéscar, quien siempre recomienda la revisión anual prostática para poder descartar, o si es el caso, detectar de forma precoz el cáncer de próstata, lo cual debe hacerse a partir de los 50 años, o a los  40-45 años, en caso de antecedentes familiares. La revisión consiste en una historia clínica y exploración física (tacto rectal), ecografía de aparato urinario y PSA (antígeno prostático específico).